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Él tiene muy claras sus metas y está muy enfocado en todos y cada uno de los
proyectos que se propone desarrollar próximamente. El ingeniero Carlos E.
Bassat es un humilde empresario que se ha dado a la tarea de desarrollar
proyectos que aporten a la calidad de vida de los puertorriqueños. Desde la
fundación de su empresa, CABARI Corporation, en el año 2000, su principal
objetivo ha sido dejar un legado de propiedades para la satisfacción y el
disfrute de todos.
“Siempre fue mi visión tener mi propio negocio donde pudiera hacer algo de
calidad para la gente. Siempre quise hacer algo que pudiera ser un legado
para Puerto Rico”, expresa el desarrollador.
Y no es para menos, pues su preparación académica de bachillerato en
Ingeniería Civil y maestría en Ingeniería Ambiental de la Universidad del
Estado de Pennsylvania, así como la experiencia adquirida a través de 25
años en la industria farmacéutica, le sirvieron como punta de lanza para
aventurarse en el mundo de las propiedades.
“En los últimos cinco años, cuando estaba trabajando en la industria
farmacéutica, comencé a idear un desarrollo, pero algo diferente a lo que
hace todo el mundo. Comencé con la idea de hacer algo bonito, de calidad y
que sirva a las necesidades del cliente”, indica.
Así fue como comenzó con la construcción de Paraíso Taíno, un condominio
de 19 apartamentos ubicado en Boquerón. Eventualmente, desarrolló el
condominio Paseo Taíno, de 12 apartamentos. Afortunadamente, el éxito estuvo
de su lado y los proyectos fueron “opcionados” antes de comenzar la
construcción, hecho que considera el mayor triunfo de su nueva faceta.
Así las cosas, este logro lo atribuye a la moderna arquitectura, a la
calidad y al cómodo precio de cada uno de sus desarrollos. “Mi meta no es
hacer dinero, sino hacer algo donde el cliente se sienta satisfecho y a
gusto con lo que están comprando”, reafirmó el veterano ingeniero.
Sin embargo, su comienzo se queda pequeño en comparación con el proyecto
Boquerón Country Club, el cual ha catalogado como sus “grandes ligas”.
Según nos informó, Boquerón Country Club es un desarrollo en 17 cuerdas de
terreno que consiste de 32 villas y 32 apartamentos. La construcción de la
primera fase comenzaría en septiembre y se extenderá por 18 meses, para
luego comenzar la segunda fase.
El proyecto además, contará con un campo de golf tipo “pitch and putt”, casa
club, restaurante, walking trail, canchas de tenis y piscina tipo river
pool, elementos que fomentarán la unión familiar.
“Yo ofrezco ese concepto de poder disfrutar con toda la familia. Creo que
eso es importante para el desarrollo de Puerto Rico”, manifiesta convencido
de las ventajas de su nuevo proyecto.
Pero su trayectoria no termina con esto, pues dentro de sus planes se
encuentra el desarrollo de un edificio de oficinas y Terranova, un proyecto
similar a Boquerón Country Club que ubicará en el sector Joyudas con muelle
para botes y frente de playa.
No obstante, y como en toda gesta, las limitaciones han estado presentes. Y
es que para Bassat existe una duplicidad de trabajo en el trámite de
permisos gubernamentales que provocan el alto costo de los proyectos. Su
sugerencia está dirigida a que todas las agencias concernientes se unan al
momento de evaluar un proyecto, de manera que se agilice el proceso.
“Se puede buscar la manera de ser efectivo y productivo, dejarle más ingreso
a Puerto Rico y hacer lo que se quiere, que es desarrollar la Isla a un
nivel que sea posible en las áreas que sean desarrollables”, afirma.
Esto no significa que Bassat promueva el desarrollo desmedido de
construcciones. Por el contrario, se auto proclama como uno de los
desarrolladores más ambientalistas pues, como ingeniero ambiental, está muy
pendiente de que sus proyectos protejan los recursos naturales que los
rodean.
Finalmente, vislumbra a largo plazo el desarrollo de proyectos en otras
partes de la Isla, aunque la culminación de sus sueños sería la construcción
del complejo turístico más bello de Puerto Rico, estilo resort. “Una de las
cosas que yo quiero hacer es dejar un legado en Puerto Rico donde los
puertorriqueños puedan disfrutar y sentirse cómodos con la inversión que
hacen”, termina diciendo.
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